PARTE II. CAPÍTULO 10
—¿Tener dos amantes me hace una mujer de la vida galante? —preguntó la joven de cabello castaño y ojos hermosamente azules—. No quiero ser una mujer de la vida galante.
—Pues elige solo a uno —sugirió Marisa, hermana mayor de Meredith, que la escuchaba decir incoherencias.
La familia de Melody era de una ciudad cercana, tan pequeña que más bien parecía pueblo aún, y ella y la mayoría de los estudiantes que aspiraban a estudiar una licenciatura, debían irse a esa ciudad para lograrlo, porque, no