—Es un considerable desprendimiento de placenta —declaró el médico que atendió a Emilia y al ver a la joven fruncir el entrecejo, Alejandro se preocupó.
—¿Eso es muy grave? —preguntó el hombre comenzando a sentirse aterrado.
—Podría serlo, pero considero que, teniendo en cuenta la condición del feto y de la madre, el reposo nos ayudará a controlarlo —declaró el médico—, puede hacer reposo absoluto en su casa, pero, de preferencia, me gustaría que estuviera algunos días en el hospital, para un me