Milenka se encontró con Miranda en la cocina, al verla tan atareada le ayudó por unos minutos y luego decidió dejarla haciendo su trabajo sin molestarla, al fin y al cabo, la morena parecía tener todo bajo control.
Una vez de regreso hacia el salón principal donde planeaba encontrarse con Itzam y los demás, chocó sin querer contra un joven, alto, cabello dorado y ojos de un azul muy claro.
— Disculpa, no te vi venir — dijo con amabilidad el rubio.
— Perdóname tú a mí, venía tan aprisa que no me