Dos semanas después, Milenka caminaba por el pasillo de la clínica rumbo a ver a su tía, la única razón por la que no se había vuelto loca tras escuchar la sarta de revelaciones que expuso Demian.
Si no fuera por su tía que iba mejorando a pasos agigantados, Milenka jamás habría tenido la fuerza para salir de su habitación. El despertar de Zaira le brindo valentía para enfrentar su realidad y algo de paz mental.
Aún por las noches, cuando se quedaba sola con sus pensamientos, estos la atacaban