— ¿Te he dicho alguna vez lo sexy que te ves cuando cocinas? —Itzam tomó por sorpresa a Milenka, mientras se encontraba perdida entre ollas, ingredientes y algún que otro libro de cocina.
— ¿Cuánto tiempo llevas ahí? — preguntó la joven. Por la posición en la que descansaba su cuerpo sobre el marco de la puerta, supo que la había estado observando.
—Bastante tiempo y, aun así, no es suficiente — Su mirada brillo de puro deseo.
Milenka sintió como un ligero calor recorría todo su cuerpo y se ago