—¿Estás segura de que quieres irte? — preguntó con preocupación Zaira a su sobrina —. ¿Qué pasará con tu escuela, tus amigos, el restaurante…? Itzam? —Pronunció aquel nombre con cautela.
— Serán solo un par de meses, Necesito alejarme de este lugar, lo sabes — respondió con seriedad.
— No me opongo a que nos vayamos; pero si a que lo hagas sin resolver tus pendientes, Milenka. No encontrarás paz en ningún sitio, si no lo haces.
— No hablaré con él — dijo de forma tajante.
— ¿A qué le tienes mie