Un silencio sepulcral se apoderó del despacho.
Nadie se atrevía a hablar.
Las últimas palabras de Ernesto seguían resonando en la habitación.
"Tal vez nunca fue un accidente."
Adrián permanecía inmóvil, con el teléfono de Mauricio entre las manos.
Sentía que el mundo volvía a tambalearse.
Si aquello era cierto...
No solo le habían robado la memoria.
Habían intentado arrebatarle la vida.
Miranda se acercó lentamente.
Tomó su mano con delicadeza.
Él respondió al contacto de inmediato.
Aquella sen