Capítulo 8. La esposa del jefe
El Narrador:
Jennifer, nerviosa como se sentía, se fue soltando poco a poco de la mano de Brad, para no despertar sospechas, ante su socio, quien le perturbaba mucho. Especialmente, por la cicatriz fea en su rostro, la cual parecía haber sido hecha con un arma blanca.
—¡Estás temblando mi amor! —expresó Brad, tomando nuevamente la mano de ella y preocupado por el rostro de temor que reflejaba ella al mirar a su socio.
—Si creo que es normal, ¿no te parece? —preguntó ella, en un susurro, tratand