Mario le dijo. “Yo solo quiero seguir trabajando en el despacho, he estado muchos años ahí, conozco como se mueve todo, sabes bien que no puedes manejarlo sola ¿Quieres perder lo que tu padre ha construido?”.
Ella negó con los ojos llorosos, claro que no quería perder nada, su padre había dedicado mucho tiempo, esfuerzo y dinero para que el despacho llegará hasta donde estaba.
Mario le suspiro al verla entender la situación. “Bien. Te veré mañana en la oficina de asuntos civiles”. El salió d