Por la noche Eva ayudó a Sebastián a acostarse, el pequeño ya dormía en su cuna.
Eva se dio un baño rápido y se recostó a un lado de Sebastián, él al sentirla cerca se enterró en su cuello besándola.
Eva disfruto de las caricias, Sebastián la estiro de la cintura poniéndola encima de él. Siguió besándola sin control mientras Eva se movía, su condición no impedía que tuvieran sexo.
Ella vio estrellas llegando al punto más alto, Eva agitada respiró y ayudó a Sebastián a que terminara, tratando