27. Tiene que confiar en mí
De nuevo se escucharon murmullos dentro de la casa, la puerta al fin se abrió y una mujer mayor apenas asomo la cabeza, dirigió su mirada a Amara y luego a Alastar que la acompañaba
-Tu eres Amara? -pregunto la mujer, con desconfianza, la princesa se quitó la capucha que cubría su cabello
-Así es señora, mi nombre es Amara, soy amiga de su hija y la prometida del príncipe William.
-Puede pasar, pero solo usted -dijo la mujer dirigiéndose a Amara- él tiene que esperar afuera
-De ninguna manera -