34. Fuego!!
-Suéltame maldito loco, soy Amara, no soy mi madre -ella empezó a forcejear, con Cedric, que seguía intentando besarla, ella le respondió dándole un fuerte cabezazo, el hombre dio unos torpes pasos hacia atrás, mareado por el golpe, se recompuso y la abrazo con fuerza por detrás mientras ella intentaba abrir la puerta de la habitación, él beso y lamio su cuello mientras le susurraba al oído con lujuria – es por demás que luches, hoy serás mía, solo mía.
Amara sintió hervir su sangre, era un cum