35. Ella tiene que estar bien...
No muy lejos de allí, en una pequeña embarcación, dos hombres observaban atónitos y con lágrimas en los ojos como el barco donde estaba la princesa era consumido por las llamas y se hundía en el océano.
-TODAVÍA PODEMOS LLEGAR!! -grito William con lágrimas en los ojos, remando con todas sus fuerzas- talvez ella salto, talvez logro llegar al agua… talvez… -un nudo en la garganta no le permitió continuar, Alastar no decía nada, estaba sumido en su dolor, viendo como el barco casi desaparecía en e