— Haré las diligencias correspondientes y me iré hasta allí - Expuso Susan con determinación ya cansada de que todos quieran verle la cara de idiota.
— Vamos a acelerar el proceso, lo del vehículo puede esperar, voy a prestarte el mío - Expuso Robert.
— No quiero causarte problemas - dice con timidez la mujer.
— La mujer de mi vida nunca va a causarme problemas - responde Robert, logrando que Susan, pese a la incomodidad y la incertidumbre acerca de su padre, había logrado sonreír.
— Bien, en e