C13-¿QUIÉN ERES, ELIZABETH FANG?
Gideon, solo en su biblioteca y rodeado de libros antiguos, se llevó a los labios un vaso de hidromiel, pero ni siquiera podía disfrutar de la bebida. En su mente, solo estaba Elizabeth; no dejaba de pensar en ella. A cada momento o instante del día, recordaba la calidez de su cuerpo, el sonido de sus gemidos, su piel suave bajo sus manos. No podía sacarla de su cabeza, no podía dejar de pensar en cómo había respondido su cuerpo la primera vez que la tuvo cerca,