C12-NO VUELVAS A TOCAR A LA NIÑA.
C12-NO VUELVAS A TOCAR A LA NIÑA.
Narissa despidió al carabina.
—Puedes irte. No necesito testigos para aplastar a una sirvienta.
El carabina dudó por un instante, mirando a su señora con un dejo de inquietud.
—Señora, ¿está segura?
—¿Me ves temblando? Lárgate.
La chica, después de una breve vacilación, bajó la mirada y se dio media vuelta, abandonando la terraza sin hacer ruido, y entonces solo quedaron ellas dos. Elizabeth no esperó ni un segundo más; la encaró sin ningún temor.
—¿Por qué l