Alice sintió las lágrimas asomarse a sus ojos mientras luchaba por mantener la compostura.
—Lo siento, Malek. No puedo quedarme más tiempo y te pido perdón por haberte hecho venir aquí conmigo— Masculló la castaña manteniendo la vista fija en Dalton, quería asegurarse de que él no la viera.
Malek estudió su expresión por un momento y luego se dio la vuelta para ver hacia donde estaba mirando Alice y así poder entenderla. Pero, lo que menos esperaba era ver a Dalton pavoneándose con su exesposa