Samuel resopló y negó con la cabeza mientras que Dalton solo escuchaba sin decir nada al respecto.
—Pero tía… ¿A dónde más podría cenar si no es aquí con nosotros?— Farfulló el pequeño desconcertado.
En ese momento, Alice llegó hasta la puerta y se detuvo a escuchar lo que decían puesto que oyó que mencionaban su nombre.
—Sami, ella debe esperar hasta que terminemos de cenar y luego podrá comer. Todos los empleados de la casa hacen lo mismo ¿No…?
—Pero si es así, la tía Alice tendrá mucha h