Mientras los tres se alejaban, la noche parecía envolverlos en una atmósfera cargada de incertidumbre, pero también de una extraña sensación de libertad. Lara caminaba a la par de Gabriel, mientras Simón se mantenía un paso detrás, observando el entorno con una mezcla de cautela y determinación. Habían dejado atrás la agencia y todo lo que representaba, pero ahora se enfrentaban a un mundo desconocido y peligroso.
Gabriel respiró profundamente, sintiendo el aire frío llenar sus pulmones. Por pri