094. ¿DÓNDE ESTÁ MI HEMBRA?
EMILY
Me toma bruscamente por los hombros y me zarandea, se le nota enojado, desesperado, impotente y sé muy bien lo que se sienten esos sentimientos.
— Cálmate, ¡cálmate, por favor! – pongo mis manos sobre sus brazos y lo miro directo al alma
— Sé muy bien que empezamos mal, que tu opinión sobre mí es pésima y con tu razón, pero recuerda que durante esta semana eres mi dueño, no puedo desobedecerte y si tu deseo es salvar a tu amigo, yo te ayudaré en todo lo que pueda.
Le aseguro a pesar de l