C167-LAS ÓRDENES DE IAN
En la habitación del segundo piso del observatorio, Valeria caminaba de un lado a otro con Ivanna en brazos. La bebé había dejado de llorar finalmente, exhausta, y ahora miraba todo con ojos curiosos y cansados.
Valeria la observó, realmente la observó.
Era hermosa. Tenía los ojos de Ian, esa misma intensidad, pero con la delicadeza de Savanna.
Era inocente.
Completamente ajena al infierno que se estaba desatando a su alrededor y entonces, desde que aceptó ayudar a I