C168 - EL COLAPSO
En el salón principal del observatorio, Isabelle estaba de pie frente a los ventanales, cuando su teléfono comenzó a sonar, lo ignoró la primera vez. Pero siguió sonando.
Una llamada tras otra. Diferentes números. Diferentes contactos.
Frunció el ceño y finalmente contestó.
—¿Qué? —dijo con irritación.
—Señora Deveraux. —era su abogado principal, y su voz sonaba alterada—. Necesito que encienda las noticias. Ahora.
—¿De qué estás hablando?
—Solo hágalo, por favor.
Isabe