Capítulo 81. Votos bajo el cristal.
La luz de la tarde entraba oblicua por las ventanas del dormitorio, teñida por el invierno en un tono opalino que volvía todo más lento, más quieto. La casa ya empezaba a oler a especias y madera caliente; abajo, se ajustaban los últimos preparativos para la cena de Navidad. Arriba, en cambio, Seiya se tomaba su tiempo sin prisa alguna.
Estaba de excelente humor. Sentado frente al espejo, sostenía entre los dedos la chaqueta gris que había elegido para la firma del documento matrimonial. Nada o