—Creo que aquí el señor Stewart ya la puso al tanto de nuestra visita —aseguró Jenkins.
—Así es, me ha dicho que tienen una orden para revisar los equipos de cómputo —les confirmó.
—Sí. Perdón por hacerlo así, pero ya con avisarle media hora antes estaríamos haciendo las cosas un poco mal. Sin embargo, lo que menos quiero es que se altere, y sabía que no se negaría. Y quiero aclararle que revisaremos absolutamente todos los equipos, incluidos los que usan en las oficinas de los jefes de área —r