Estaba ella ahí, viendo cómo Logan le pedía con la mirada clavada en sus labios poder acercarse hasta ellos.
Ella deseaba lo mismo, odiaba admitirlo, pero lo necesitaba.
Logan movió su dedo sobre el labio inferior de Mónic, lo jaló ligeramente, haciendo que abriera un poco la boca.
Fue ahí que la miró nuevamente a los ojos. Ella estaba atenta a cada movimiento que él hacía.
—¿Puedo? —susurró apenas audible para la chica.
Estaba decidido a hacerlo, aun sin su permiso, pero no quería someterla a