Mónic arrastró a su Nana tras ella para que Tessa no siguiera molestándola.
—¡Me tienen realmente harta! —gruñó Mónic furiosa mientras subía las escaleras.
—Mi niña, es parte de mi trabajo, no la culpes de todo. Lo olvidé —contestó.
—Tú no tienes ningún deber con ellos, ni tú, ni nadie más. Ya lo dije, que se conformen con que los mantengo, pero que no se les haga costumbre —seguía al borde de la histeria.
Normalmente era muy pacífica; no se enojaba con facilidad, solo con Logan, pero eso era d