El fin de semana para Mónic había sido un tanto diferente que para Logan.
Después de dejarlo en su nueva casa, llenó sus pulmones de aire, y más que de aire, de ese olor exquisito que había dejado el idiota dentro de su camioneta.
No sabía exactamente que perfume era, pero se notaba que no era nada barato, a lo que llegaron esos pensamientos a su mente “¿Cómo es que un tipo como él puede comprar algo así? ¿puede ser un regalo?”, tenía solo esos pensamientos en su mente y fue rumbo a su casa.
Ju