Luego de tomar una aspirina, Thiago fue la habitación, Dayana se encontraba sentada a la orilla de la cama, miraba hacia el enorme ventanal de su habitación, por aquellos días su estado de ánimo era fluctuante.
En segundos podía sonreír y en otros, simplemente las lágrimas no paraban de brotar y rodar por sus mejillas.
- ¿Todo bien? -dijo Thiago al verla que no se acostaba a dormir.
Dayana limpió sus lágrimas y dijo:
- No, nada está bien, nada volverá a estar bien…
- Day, te lo dije hace un mome