Tan pronto Thiago dejó a Gabriel en su casa, el hombre llegó y simplemente esperaba un poco de paz y tranquilidad, pues aún no podía concebir el terrible final de Liliana Cedeño.
- ¿Dónde demonios estabas, Gabe? Te he estado esperando por horas, se supone que íbamos a ir a cenar, ¿Por qué demonios no te dignaste siquiera a llamarme?
Gabriel llevaba la mente en otro lugar, no recordaba que hoy había quedado con Frida ir a cenar, pero ¿Qué le podía decir? ¿Era necesario que ella supiera lo que est