Luis permanece dormido debido a los sedantes que le suministran para calmarlo. Mientras lo hace, el hombre sueña con Liliana.
- ¡Papito! Ven rápido, mamá, y yo estamos jugando… ¡Anda! Vamos, estamos mojándonos en el jardín…
- Liliana deja de molestar, tengo mucho trabajo. -dijo el hombre apartándose. – Catalina, ¿Por qué demonios no has supervisado a la sirvienta? Solo tú sabes que me gusta comer, no por eso eres la señora de la casa.
- Luis, solo estábamos jugando Liliana y yo, ahora mismo voy