Al día siguiente, Dayana se levantó con un fuerte dolor de cabeza, al parecer, su hijo, al no reconocer la cama en la que solían dormir, estuvo moviéndose por toda la amplia cama, solo para encontrar consuelo de una rara manera en los brazos de su madre.
Tal como lo había pedido, Thiago le había llevado una pijama a Rui, pero solo a él. Thiago no consideró las necesidades de Dayana, por lo que la chica seguía con la misma ropa con la que había llegado.
Dayana entró al baño de la habitación, enju