Ante el escenario que le había pintado Luis Cedeño a su hijo, Thiago no pudo pegar el ojo en toda la noche.
Simplemente, lo que su padre le estaba diciendo es que debía terminar su compromiso con Darla por un hijo del que nunca supo, de eso no pudo evitar culpar y maldecir a Dayana.
Su mundo estaba hecho un cúmulo de emociones, asombro, curiosidad, miedo, odio, todo y nada formaban parte de lo que en ese momento estaba viviendo. En su mente había una idea, ¿Qué tal si se equivocaba? ¿Qué tal si