Liliana despertó aun sintiéndose adormilada. Sus ojos le pesaban, se sentía cansada, sentía que cada parte de su cuerpo, al intentar moverla, le dolía.
De pronto, sus ojos se posaron en el hombre que estaba sentado a su lado, él era alguien que jamás en su vida había visto, era sumamente atractivo. Sus ojos eran de un azul muy intenso, su piel increíblemente blanca y su rostro expresaba preocupación.
Aquel caballero, al notar que ella despertaba, se acercó, tomó su mano y Liliana pudo sentir u