Rápidamente, había pasado una semana, era viernes y toda la familia Cedeño estaba ocupada con los preparativos y con sus actividades normales.
Rebeca, tal como siempre, no era de las que le pusieran atención a Liliana, es más, ella temprano había salido al club y solo regresaría a cambiarse para ir con la abuela Talina.
Cinthia, por su lado, había ido a la universidad, la jovencita le aburrían esos eventos, pero bien los quería tomar como pretexto para no asistir a clases; sin embargo, su madre