Frida se quedó helada al ver la reacción de Liliana. Ella esperaba que la joven se dejara golpear, insultar y pisotear como normalmente solía suceder; sin embargo, esta vez, Liliana la tenía agarrada del cabello e intentaba zafarse de su agarre.
- ¡LILIANA! ¡SUÉLTAME! ¡SUÉLTAME ESTÚPIDA! ¡TE JURO QUE ESTO LO VA A SABER, GABRIEL, ¡Y NO LE VA A AGRADAR NADA!
- Tú fuiste la que me provocó, ahora suéltame y déjame ir… -dijo Liliana en respuesta a lo que decía Frida.
- ¡Mira nada más! ¡Te han sali