Frida, tan pronto vio cómo John salió de casa, le lanzó una mirada fulminante a Frank, el cual dio gracias al cielo y lo tomó como el pretexto perfecto para salir huyendo.
- ¿Qué demonios se supone que es esto, Gabriel? -dijo Frida furiosa
- No entiendo… -dijo el hombre tomando un trago de su bebida.
- ¡Maldita sea! -dijo Frida arrojando un jarrón sobre el suelo cerca de los pies de Gabriel.
- ¡FRIDA! ¿Qué demonios tienes en la cabeza? -gritó Gabriel, molesto.
- ¿QUÉ? ¿QUÉ? NO TENEMOS NI UN