Dayana sintió una gran punzada en el pecho y manos, pues lo que veía ahí era algo que no esperaría jamás que sucediera. El hombre que conoció anoche estaba parado ahí, justo frente a la puerta de su casa, su espalda comenzó a sudar frío, definitivamente no estaba preparada para lo que estaba sucediendo en ese momento.
Thiago no entendía la presencia de aquel hombre que en su vida había conocido. Por un momento no pudo negar sentirse intimidado, pues si Thiago emanaba un aura fría, este hombre p