Theodore y Anya bailaban una canción romántica en la sala de estar de su apartamento, la nieve caía fuera, ella llevaba en el dedo anular de la mano izquierda aquel bello anillo regalado por el hombre que dirigía sus pasos en aquella bella canción.
Anya sentía que el corazón saldría del pecho, se sentía tan enamorada, tan ilusionada, que bien podría decir que en sus brazos flotaba.
Ella pocas veces había escuchado una canción con saxofón, pero escuchar “Si nos dejan” era algo que quedaría grabad