Ryder.
—Es el pasado de tu madre, mucho antes de mí —me explica—, y ella decide si es bueno contarles o no.
Yo asiento lentamente, papá tiene razón, es el pasado de mamá y yo un metiche, una herida que le duele a ella, y no debo enojarme si no me quiere contar, lo que tuvieron no me afecta, y lo entiendo, los objetos tienen energía y más cuando las personas mueren.
Abrazo a mi padre y luego me dirijo a mi habitación a darme una larga ducha. Enciendo la regadera y espero que suelte toda el agua