“No te sientas mal, Ross. Solo que está bien que me cuentes que no lo tienes todo controlado, es aburrido y me hace sentir que puedes sin mi ayuda”, le digo.
“Claro que necesito tu ayuda, necesito que estés aquí conmigo y me des muchos besos, eso me calmaría mucho”, confiesa, “Solo que no quiero preocuparte por el bebé, o que vengas y tu abuelo se quede sin protección”
“Solo dímelo, no me traje a Alex de adorno, está intentando hacer un portal para que lleguemos rápido, pero algo falla, somos d