“No te sientas mal, Ross. Solo que está bien que me cuentes que no lo tienes todo controlado, es aburrido y me hace sentir que puedes sin mi ayuda”, le digo.
“Claro que necesito tu ayuda, necesito que estés aquí conmigo y me des muchos besos, eso me calmaría mucho”, confiesa, “Solo que no quiero preocuparte por el bebé, o que vengas y tu abuelo se quede sin protección”
“Solo dímelo, no me traje a Alex de adorno, está intentando hacer un portal para que lleguemos rápido, pero algo falla, somos demasiados”
“Si eres el portal al infierno, pues tu deberías abrir un portal para acá también” dice en broma, pero no lo había pensado así.
“Es una buena idea, lo intentaremos, gracias”
“De nada”, lo escucho inseguro. “Encontré tu collar, lo tenía Redney, dijo que lo tomó para sentirse cerca de ti cuando te fueras, y creo que se rompió y Ryder lo arregló, pero cuando lo tocó, vio a Rocky pidiendo ayuda”
Abro bien mis ojos, impresionada, eso es una mala señal, aunque sabemos que podía ser posible,