Le doy muchas vueltas a la conversación con los gemelos, estaban tan calmados como siempre, en la familia yo siempre he sido histérica, pero los muy malditos se mantienen tan tranquilos ¿Cómo lo hacen?
La semana pasa no tan rápido como habría deseado, después de que regresé del almuerzo, me encontré con la cara arrugada de Fabrizio, y con una pila de trabajo que no sé de dónde demonios había salido, él solo se limitó a darme órdenes y no me volvió a molestar con que debíamos hablar, mejor para