Virginia, muerde su labio inferior mientras está cruzada de brazos, sonando con un pie el piso, Alessandro está sentado en silencio, Valentino con sus manos en sus bolsillos, recostado en el marco de la puerta, y mi novio Fabrizio me mira con sumo interés.
—¡Estoy segura de esto! —confirmo antes de que pregunten.
—¿Quién te dio la idea? —pregunta mi hermana.
—Lara…
—¿Lara…? —Valentino, se acerca acordando distancia— ¿Con qué palabras lo dijo con exactitud? —me ve directo a los ojos.
—Bueno,