—Estaba completamente ebrio —dijo Max—, Rodolfo podría hasta haberse caído solo.
Sara revisaba el informe de sustancias químicas. El de la autopsia estaría por la tarde.
Un toque en la puerta. El oficial de los retratos hablados tenía listo el de la mujer.
—Una belleza —dijo Max—. No le doy más de treinta años. Por ahora enfoquémonos en encontrarla a ella, Rojas. El fantasma sigue estando sólo en tu nariz. Iré con los de narcóticos, tal vez alguno la conozca. Tú espera aquí por novedades del