Empresas K&R era uno de los mejores lugares para trabajar en la ciudad, así lo había dicho una prestigiosa revista de negocios el año pasado, y el anterior. Con un empleado asesinado, otro revelándose como lobo y posible culpable, policías yendo y viniendo interrogando a todo el mundo, difícilmente mantendrían el lugar este año. El efecto ya se dejaba ver en la caída del precio de sus acciones. Y ligeramente en su humor.
"Podría ser mucho peor", le habían dicho los analistas, "podríamos tener