Mundo ficciónIniciar sesiónDONATTO RUSSO
A pesar de haberme dormido a las cinco de la mañana, una hora después me desperté, giré mi vista a un lado y por unos segundos quedé observando a esa hermosa mujer. Tabata dormía plácidamente, su cabello extendido en la almohada provocaba en mí, unas inmensas ganas de acariciarlo y repetir la noche anterior, un leve gesto parecido a una sonrisa se dibujaba en su rostro.
Inclin&ea







