Mundo ficciónIniciar sesiónTranscurrieron otro par de semanas, terminé quedándome con mis gemelos en el apartamento de Donatto, pero pagándole un canon de arrendamiento a pesar de su oposición. Mientras tanto mi hijo Romano regresó a Roma. Conseguí trabajo, en una empresa de uno de los socios de Donatto como secretaria y me estaba desempeñando bien.
Donatto seguía insistiendo en cortejarme, aunque no buscaba besarme ni acercarse físicam







