3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 40. Veredicto
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 40. Veredicto
Cassian se quedó completamente inmóvil.
No fue una reacción exagerada ni teatral. Fue más bien como si alguien le hubiera apagado el cuerpo desde dentro. Athena lo notó de inmediato, porque cada vez iba conociéndolo mejor, especialmente esas partes de la armadura que se le resquebrajaban.
Cassian Wolf no se quedaba paralizado nunca, y sin embargo ahí estaba, con los hombros tensos, la mandíbula rígida y la mirada fija en un punto indeterminado del pasillo del juzgado.
Athena dio un paso hacia él, sin bajar la voz, pero con una firmeza que ya no admitía evasivas.
—El diagnóstico de mi padre —repitió, enfrentándolo—. El de la insuficiencia renal. Se lo entregaron justo al día siguiente de que tú me sacaras del país.
Cassian no respondió y esa fue toda la confirmación que Athena necesitaba.
—Eso no pudo haber sido una coincidencia —continuó ella—. No lo fue. Y ahora lo sé.
Él apretó los labios, como si estuviera midiendo cada palabra que no que