3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 39. Sé lo que hiciste
3 RAZONES PARA AMAR. CAPÍTULO 39. Sé lo que hiciste
Audrey no tardó en reaccionar. Apenas el abogado de Athena terminó de hablar, se puso de pie con un gesto indignado, como si todo aquello fuera una exageración ofensiva, una afrenta personal que no estaba dispuesta a tolerar en silencio.
—¡Eso no es así! —protestó, elevando la voz—. ¡Están tergiversando todo!
Su tono resonó en la sala y provocó algunas miradas incómodas. Athena apretó los labios, sintiendo cómo ese sonido le removía recuerdos antiguos: discusiones al enfermar su padre, gritos ahogados, la sensación constante de estar siempre al borde del desastre.
Pero el licenciado Müller se levantó con la misma calma que había mantenido durante toda la audiencia, ajustó los lentes sobre el puente de la nariz y miró directamente a Audrey, sin rastro alguno de intimidación, como si aquel estallido no fuera más que ruido de fondo.
—Señora Harrow —dijo—, exigiremos los comprobantes que demuestren que el dinero entregado por el señor Wo