Lo único que deseo es que vuelvas a mí p3.
Por Val Soré
Ahora, heme aquí a las seis en punto, como una quinceañera esperando por idiota de mi jefe, enfundada en un vestido rojo que no deja nada a la imaginación, pero había algo que no me cuadraba ¿Cómo conocía mi talla? Incluso la de mis zapatos, este tipo era demasiado raro.
Y como si hubiese llamado al diablo, el timbre de mi departamento suena, camino como puedo con estos tacones de mierda y abro la puerta con el ceño fruncido, cosa que me d