Luna
Una traición devastadora, una noche de despecho y un escándalo familiar prohibido. La vida de Alaia Kendrick cambia para siempre la noche en que descubre a su novio Logan teniendo sexo con su mejor amiga.
Destrozada por la humillación, pero impulsada por una furia ciega, Alaia toma una decisión radical: dejar de ser la chica buena, virgen y mojigata de la que todos se burlan. Con la sangre hirviendo, termina esa misma noche en los brazos de un hombre desconocido, maduro, deslumbrante y peligrosamente atractivo que arranca su virginidad sin piedad, haciéndola debutar en el placer de una forma salvaje.
El verdadero e impactante estallido ocurre al día siguiente, cuando descubre la identidad de su amante Alexander Sinclair, el implacable magnate de bienes raíces... y el padre de su ahora exnovio.
A partir de ese amanecer, la cordura desaparece.
Esta historia es una montaña rusa prohibida llena de mentiras, reproches, traición y, sobre todo, mucho sexo salvaje e incontrolable.
Una doble vida donde la pasión y el peligro se mezclan a puerta cerrada.
La tensión de este secreto se reduce a la intimidad más fogosa y dominante. En la penumbra, Alexander la acorrala contra el colchón, descargando un azote firme sobre su piel desnuda, haciéndola arquear la espalda.
—Dime quién soy, chiquilla —le exige él con su voz gruesa y rota por la lujuria, antes de hundirse en su interior de una sola embestida profunda.
—Eres... eres mi papi... —susurra Alaia con la respiración entrecortada, clavando sus uñas en su espalda tatuada.
—¿Soy tu papi? —pregunta él, incrementando el ritmo de forma frenética—. Dilo más fuerte.
—¡Sí, eres mi papi! —grita ella, completamente entregada al placer mientras él la penetra sin piedad, perdiendo la cabeza en un torbellino de lujuria pura.